A principios de los años 1970
un grupo de jóvenes, pertenecientes todos ellos
al ya desparecido “Hogar del Productor”,
comienzan a valorar las posibilidades de que el paso
del Encuentro sea el primer eslabón de una futura
cofradía. El 20 de abril de 1973, viernes santo,
se da el primer paso, el Encuentro sale a la calle,
en la procesión de la Soledad, a hombros de los
que muy pronto serán los primeros cofrades. Con
las prisas del instante nadie se percibe de que la peana,
y por tanto las imágenes, se encuentran orientadas
en sentido contrario al de la marcha. Saldrá
de la calle “al reves” sin ningún
tipo de ornamentación y con una leve película
de polvo sobre María y Jesús, las imágenes
del paso. Esta precipitada salida del Encuentro, constituye
hoy, treinta años después, una simpática
anécdota para la historia. Dos años mas
tarde, en 1975, el Encuentro se convierte en Cofradía.
Sesenta y cinco cofrades iniciaron el camino.
El paso es propiedad de la familia Aznar-Hernández.
Hasta la formación de la cofradía se encargaron
de sacar el paso en las procesiones los empleados de
la familia.
El paso se construyó en Valencia, en el año
1944, por encargo de la familia. Se encarga la construcción
de las imágenes al joven escultor calandino José
Lamiel, que por aquel tiempo se encuentra cumpliendo
el servicio militar en Valencia. Los rostros y las manos
están tallados en madera, el resto del cuerpo
en talla de arpillera y escayola. Estas imágenes
fueron restauradas en 1992 por los Hermanos Albareda,
de Zaragoza. La primera peana, realizada en madera de
pino, fue construida por Manuel Soler “el Conejicos”.
La actual data del año 1989 y fue hecha por Jorge
Trallero.
La cofradía del Encuentro dispone de dos estandartes.
El principal, encabeza el desfile, y muestra en su anverso
una imagen de Cristo, de medio cuerpo cargado con la
Cruz, alzando la vista y extendiendo su mano derecha
hacia una mano tendida, la de su Madre. Las imágenes,
bordadas a mano, están rodeadas por una orla
con diferentes relieves bordados en hilo de oro. Todo
el perímetro del estandarte está terminado
en pasamanería dorada finalizando su parte inferior
en un fleco de hilo de oro.
El otro estandarte, màs pequeño, sirve
de banderín de la sección de cornetas
y tambores, parecido al anterior. Muestra a Cristo,
de cuerpo entero, cargado con la Cruz, rodilla en tierra,
alzando su vista hacia la figura de su Madre. El reverso
de ambos estandartes es idéntico: sobre fondo
morado destaca una orla ovalada, en color dorado, y
en su interior se hallan dos manos que van una al encuentro
de la otra.
Los dos estandartes fueron confeccionados y bordados
por las Hermanas Dominicas de Alcañiz. El primero
de ellos, adquirido en 1978 y tuvo un coste de 10.000
ptas. El estandarte principal, estrenado en el año
1989 costo 87.000 ptas. (72.000 la tela y el bordado
y 15.000 los varales. Destacar que el boceto de las
imágnes del anverso y el emblema de las manos
que se encuentra en el reverso son obra del cofrade
Miguel Pérez Timoneda.
Ambos estandartes fueron restaurados en el año
2000 en la casa Gabardos de Zaragoza y supuso un coste
de 600.000 ptas.
El habito procesional es el siguiente: de los costaleros
es de túnica de color blanco, capirote con funda
de color morado, cíngulo del mismo color finalizando
sus extremos en sendas borlas de hilo dorado y guante
blanco; el resto de la cofradía es túnica
de color morado, capirote con funda de color blanco
con emblema bordado en el centro del mismo, a la altura
del pecho, cíngulo de color morado finalizado
en sus extremos en borlas de hilo dorado y guante blanco
La cofradía cuenta con 490 hermanos. Se rige
por un reglamento interno de funcionamiento y la junta
de gobierno está formada por el Hermano Mayor
y diez vocales. No dispone de estatutos canónicos
ni civiles.
Para su buen funcionamiento la cofradía se divide
en varias secciones: banda, costaleros, siete palabras,
etc., con un responsable al frente. Las reuniones tienen
lugar en casa del Hermano Mayor, Joaquin Bosque Gascon.
Los avisos se hacen “corriendo la voz”.
La participación en las procesiones es de 200
a 250 hermanos. Durante las procesiones los hermanos
son distribuidos de la siguiente manera: 2 portaestandartes
con faroles de vidrio, 2 hermanos portando cruces penitenciales,
la banda compuesta por 40 cornetas y 50 tambores, 20
costaleros y un hermano cabecero, 7 portando los faroles
de las “ Siete Palabras”, 2 hermanos con
vela acompañando a cada farol, 80 hermanos con
velas eléctricas, entre adultos y niños,
3 hermanos con la Cruz “In Mem oriam”, 3
hermanos cetrilleros y 5 hermanos con báculo
cerrando el desfile de la cofradía.
Desde sus inicios y hasta el año 1992 la banda
de cornetas y tambores realizó siempre sus ensayos
en el salón de la “Pista Imperial”,
propiedad de D. Manuel González y esposa, los
cuales cedieron siempre desinteresadamente las instalaciones
a la cofradía.
Desde el año 1993 y hasta la actualidad los ensayos
se realizan en la nave agrícola de D. Ramón
Escuin y D. Pedro Celma, en la Plaza de D. Manuel Mindán,
los cuales ceden el local de forma desinteresada.
Entre 1981 y 1987 la Cofradía participó
en la procesión del Encuentro de Zaragoza, que
se celebraba en la tarde noche del miércoles
santo, invitados por la cofradía “Jesús
camino del Calvario”. El sábado Santo esta
cofradía devolvía la visita y participaba
en Calanda en la procesión del Santo Entierro.
Después la misma se quedaba hasta la finalización
de los toques de tambor, y a continuación se
invitaba a todos sus integrantes a un almuerzo a base
de judías cocidas.
El sábado santo, terminada la procesión
del Santo Entierro, los costaleros de la cofradía
se reúnen a almorzar en casa de Vicente Rebullida
y esposa, en los bajos que un día albergaron
el bar “La parra”.
El sentimiento de los hermanos de esta cofradía,
lo tenemos en el siguiente ejemplo, lleno de emotividad:
el porta-estandartes Manuel Soler falleció en
accidente laboral. Su hijo, Manuel, todavía joven
para ello, y perteneciente a otra cofradía, solicitó
su ingreso en el Encuentro, y en cuanto tuvo la edad
suficiente se ha hecho cargo del estandarte que durante
tantos años llevó su padre. Este ejemplo
dan testimonio del ese sentir tan profundo que supone
pertenecer a esta cofradía.
La cofradía publica todos los años, y
desde 1989,un librillo dando cuenta de las actividades
de cara a la Semana Santa y con el listado de hermanos
que componen la hermandad.
En el año 2004, por primera vez en la historia
de la Semana Santa, el Alcalde de la Villa propone a
la Junta Coordinadora que un vecino del pueblo, le acompañe
a romper a la hora, junto al invitado especial del Ayuntamiento.
Ese año el calandino elegido fue Joaquin Bosque
Gascón, Hermano Mayor de la Cofradía del
Encuentro.
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