La cofradía de Jesús
Nazareno fue fundada el 15 de mayo de 1970, cuando un
grupo de tamborileros fue requerido por el entonces
párroco de Calanda, don Roberto Gracia. El citado
sacerdote les propuso sacar en procesión la imagen
de Jesús Nazareno ya que, de no ser así,
esta no podría participar de la procesión
para el año próximo, quedando el paso
un año más en la parroquia. Este grupo
ilusionado, formado por cuarenta y tres personas, ha
ido creciendo y creciendo llegando actualmente hasta
por cuatrocientos diez hermanos cofrades, que continúan
con la misma ilusión y esfuerzo por mejorar.
La imagen de Jesús Nazareno fue adquirida por
D. Juan José Gasca en 1942, comprado en Olot
como consecuencia del beneficio de unos negocios. Dicho
paso se guardaba años tras año en la antigua
Harinera, frente al Matadero. Los Gasca vendieron la
Harinera a D. Alejandro Guallar con todos los enseres
que había en ella, pasando el paso a pertenecer
al nuevo propietario. La familia Guallar, en conversaciones
con la junta de la Cofradía, donó el paso
a la hermandad en 1971.
Las piezas de madera que tiene el paso fueron talladas
en 1989 por D. Miguel Cortes y la imagen fue restaurada
en el año 1991 en el taller de D. José
Félez, en Alcorisa. El paso está iluminado
con cuatro velones de llamas de fuego.
El hábito completo de la cofradía es
túnica morada, cíngulo tranzado morado
y blanco, tercerol corto, escudo con fondo morado que
lleva la corona de espinas dorada y tres clavos plateados.
La cofradía dispone de dos estandartes, el principal
fue bordado por las Hermanas de Santa Ana de Alcañiz,
donado por una familia de Cataluña y el segundo
pintado por D Pedro Lacueva, encargándose la
hermandad de bordarlo y embellecerlo.
No tiene estatutos canónicos y sí civiles,
aprobados el 29 de marzo de 1993.
Funciona a través de un reglamento interno, que
sirve tanto para la propia cofradía como para
los costaleros. Estos tienen derecho vitalicio a llevar
la imagen, y caso de no poder hacerlo, ellos mismos
tienen que buscar el sustituto, generalmente los herederos,
por lo que el puesto pasa de padres a hijos. Los costaleros
celebran sus juntas, almuerzos y reuniones independientemente
de la Cofradía, aunque es el hermano mayor de
ésta el que tutela todas las actuaciones.
Los capítulos se celebran en la cocina de la
planta baja de Calle Gaspar Sanz, nº 9, vivienda
del hermano mayor Angel Milian Herrero y esposa. A la
junta se avisa corriendo la voz y cuando hay asamblea
general a través del correo ordinario.
Los ensayos tiene lugar en el antiguo almacén
de frutas de la Calle Luis González, junto al
Calvario.
En las procesiones participan alrededor de ciento cincuenta
cofrades, 70 en la banda de tambores y timbales, 24
costaleros portan el paso y 1 capataz, 2 llevan la cruz
penitencial, 2 el estandarte, 4 con las farolas de fuego,
cuatro con las muletas, 12 manolas, 50 portando velas
y 3 cofrades mayores cerrando la procesión.
Esta cofradía se caracteriza por el toque del
tambor y del bombo, demostrado en varias ocasiones en
el concurso de Híjar donde obtuvieron varios
años seguidos los primeros premios. De esta cofradía
han salido virtuosos percusionistas.
Uno de los mayores orgullos con que cuenta la hermandad
es su escuela de tambor en la que se inician los más
pequeños, cuya destreza queda manifestada en
las Jornadas de Confraternización de las Cofradías,
acto que tiene lugar el domingo de Ramos.
Esta cofradía se caracteriza también
por la convivencia entre sus miembros y la buena sintonía
entre todos ellos, demostrable en la cena del sábado
anterior a la Semana Santa como con el almuerzo de hermandad
del sábado santo, donde acuden la mayoría
de los hermanos.
Es costumbre de esta Cofradía, momentos antes
del final de los redobles, dedicar un homenaje a los
ancianos acudiendo a la Residencia de la 3ª Edad,
para interpretar ” la marcha palillera”.
|