En un manuscrito del recordado erudito
local, Eloy Crespo Gasque, describe la compra de la
imagen de la siguiente manera:
“Una tía mía, Dª. Magdalena
Gasque Guarch, hermana de mi abuelo, D. Mariano, que
fue médico titular de Calanda, allá por
los años 1870, a punto de contraer matrimonio,
tuvo la desgracia de perder a su novio unos meses antes
de la boda. Toda su vida, que fue muy larga, la pasó
soltera. Por el año 1890, siguiendo la viva piedad
de la familia, compró un paso para las procesiones
de Semana Santa y su peana correspondiente, de Santa
María Magdalena. Era un busto tallado por el
escultor aragonés Borja, de madera de olivo,
y un armazón de madera, con los vestidos de época,
para sacarla en las procesiones.
Aún recuerdo – continúa narrando
Eloy Crespo- que al terminar éstas, la colocaban
en un armazón, que a este sólo fin tenían
mis padres, en una de las mejores habitaciones de la
casa. Cuando la guerra de 1936 los milicianos quemaron
a nuestra santa. Ardió y se perdió todo,
el busto, bastidor y vestidos.
Terminada la guerra, mi tía abuela quiso comprar
otra imagen que sustituyera a la destruida. Escribí
a Olot pidiendo catálogos de imaginería
ya que no se podía pensar en otra de talla y
menos de imaginero famoso, ya que la guerra la dejó
con los recursos bastante mermados. Se vendió
un olivar en 1939, y así se pagó la nueva
imagen, que está de rodillas ante la cruz en
actitud orante, en vez de pie como estaba la otra, siendo
la actual moldeada en vez de tallada construyendo la
peana un prestigioso carpintero de Calanda.
Siguió estando y volviendo de casa todas las
Semanas Santas – prosigue Eloy Crespo- hasta que
por las dificultades que esto comportaba dejó
de hacerse. Entonces la Asociación de Amas de
Casa, por los años setenta, fundó la cofradía
de Santa María Magdalena y se hizo cargo del
paso. Por expreso deseo de la cofradía, aunque
se guarda en la parroquia todo el año, la traen
a nuestro patio cada Semana Santa, para arreglarla y
adornarla con gran cantidad de flores”.
Esta es la sencilla descripción de la adquisición
de la imagen titular de María Magdalena, cofradía
formada por mujeres que sacan a hombros el paso referido.
El habito está compuesto de traje de chaqueta
negro y camisa blanca, medias y zapatos negros, guantes
y medallas. El estandarte se hizo en 1984, en la casa
Belloso, de Zaragoza, representa la imagen de la santa
pintado y bordado en oro. Costó 76.700 ptas.
En las procesiones participan 30 costaleras, 20 en
la banda de tambores y unas 22 portando los faroles,
hachas, estandarte, y báculos.
Cuenta con 200 hermanas y la directiva la componen
cuatro personas que están dos años con
renovación anual de la mitad. Las juntas se celebran
en la Casa de Cultura, avisando a las cofrades por medio
de bandos. Los ensayos de la banda tienen lugar en el
pabellón multiusos.
La hermana mayor tiene 70 años y la más
joven 31. Después de Semana Santa es costumbre
celebrar una cena de hermandad.
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