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La Rompida. Semana Santa en Calanda.
 
El Longinos. Semana Santa en Calanda. Cartel de la Semana Santa de Calanda.
 
Procesión. Semana Santa en Calanda.
 
 
Semana Santa en CALANDA
 
“Cuatro glorias tienen las tierras y paisajes de Calanda que hacen que sus gentes se sientan mas orgullosos, si cabe, de su propio orgullo. Y son: los tambores crujientes que rasgan el aire con su putuntun al “romper la hora”; el melocotón tardío de allá para octubre; el Milagro de Miguel Pellicer y el gesto adusto, irónico y sabio de D. Luis Buñuel”.
José Antonio Labordeta.
 
 

Es un espectáculo estremecedor. Cientos de tambores y bombos suenan duran el Viernes y Sábado Santo, poniendo una nota trágica en la celebración de la Semana Santa.

Calanda se convierte en esos días en un atronador apogeo de redobles que evocan ritos ancestrales, llegando a su máxima intensidad en la hora que Cristo expiró, cuando según los Evangelios un terremoto hizo temblar Jerusalén. La tierra estalla y las paredes vibran del sonido tempestuoso de los tambores.

El colorido ornamental se limita al morado de las túnicas y del tercerol. Hombres ancianos, adultos, jóvenes y niños, junto a mujeres de todas las edades interpretan los sones mostrando su pericia en el batir de bombos y tambores.

Los calandinos, que aprenden los toques desde pequeños, participan juntos del ritual: Via-Crucis al monte Calvario, la rompida, el Pregón de la muerte de Jesús, la Soledad de la Virgen, el Santo Entierro y el desgarrador final.

No hay durante estos días silencios en Calanda. La Semana Santa se vive bajo el eco profundo, palpitante y misterioso del sonido de los redobles de tambores. Y en el fragor de la percusión, con su ritmo atávico, desfilan las procesiones, las penitentas, los “putuntunes”, las hebreas y sibilas, los pasos y las Cofradías. Se evocan autos sacramentales y el pueblo conmemora con piedad la muerte del Redentor.

La calles de Calanda quedan convertidas en un sentimiento que irradia fe, tradición y amor por la tierra. Las cuadrillas interpretan las marchas y repiquetes en desafíos que engrandecen la comunicación. Todo es estruendo y resonancias. Hasta que llega el momento final con el recuerdo, el éxtasis y el silencio melancólico que marca el cese definitivo de la percusión.

 
AYUNTAMIENTO DE CALANDA
 
Plza. de España, nº 1 Telf.978 886141 / 978 886133