La Villa de Calanda – 40º 56’ 23” N. y 0º 13’ 52.32” W - se halla en la parte norte y más llana de la provincia de Teruel, en la comarca del Bajo Aragón, en el extremo sur de la depresión media del Ebro. Muy cerca de donde confluyen los ríos Guadalope y Guadalopillo. Su extensión es de 11207Ha. Limita al norte con el termino de Alcañiz, al este con el de Castelserás y Torrevelilla, al sur con el de Ginebrosa y Foz-Calanda y al oeste con el de Alcorisa.

El clima es típicamente mediterráneo con inviernos largos y fríos y veranos extremadamente calurosos.

El relieve de su termino municipal es de una gran suavidad, predominando los valles y llanuras. Sólo al sur de la población se elevan las sierras de las estribaciones del Sistema Ibérico. Esta zona montañosa se denomina la Clocha, elevándose detrás el Tolocha, de 797 metros de altitud, situado en los límites del término de Foz-Calanda.

En medio de este territorio destaca el verde gris de los olivares, así como una huerta muy fértil dedicada al cultivo del melocotón.

El casco urbano está situado a 466 metros sobre el nivel del mar y su población supera los cuatro mil habitantes. Parte de su caserío está agrupado alrededor de una pequeña eminencia donde se asentaba el castillo, del que apenas queda su cimentación. Junto al casco urbano se encuentran dos pequeños cabezos poblados de pinos, que constituyen el pulmón verde de la localidad.

El municipio cuenta con un completo equipamiento cultural, educativo, sanitario, deportivo y de toda clase de servicios.

Calanda dista 116 Km. de Zaragoza, 139 de Teruel, la capital de la provincia, y 16 Km. de Alcañiz, capital de la comarca.